ENTREVISTA; ‘Las Plantas’ se estrenó en Competencia Internacional de FicValdivia

Fuente: http://www.cinemachile.cl/roberto-doveris-estrena-las-plantas-en-competencia-internacional-de-ficvaldivia

Roberto Doveris estrena ‘Las Plantas’ en Competencia Internacional de FicValdivia

Una chica de 17 años, un comic y un hombre en estado vegetal, son los elementos que componen Las Plantas, el primer largometraje del realizador Roberto Doveris, que forma parte de la Competencia Internacional de FicValdivia 2015. Narrada desde la perspectiva de Florencia, interpretada por la cantante indie Violeta Castillo (Argentina), la cinta retrata el punto exacto en que la adolescente debe quedarse a cargo de su casa durante unas semanas, pero enfrentada a un desafío mucho más grande: bañar, vestir y alimentar a su hermano mayor que se encuentra en estado vegetal. Será entonces cuando Florencia descubrirá un comic que él solía leer años atrás, una historieta de terror llamada Las Plantas, que cuenta cómo los espíritus vegetales pueden poseer cuerpos humanos durante la luna llena.

A medida que avanza la cinta, la situación va desbordando a la muchacha, que estando sola en la casa comienza a chatear con desconocidos que conoce a través de internet, comenzando una serie de encuentros que la llevarán a un inquietante y torcido despertar sexual. Producida por Rocío Romero, de Mimbre Producciones (Naomi Campbel), la cinta fue premiada en BAL con el Epicentre Film Award y fue invitada al Marché du film de Cannes este mismo año. Además, se quedó con tres premios del Work in Progress en la reciente edición del FicViña. Hoy será la primera vez que se exhibe ante el público general, y será presentada por su director y actriz, junto a todo el equipo técnico de la película, que se dieron cita en Valdivia para celebrar el estreno mundial del largometraje.

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¿Cómo llegaron a trabajar juntos?

Violeta Castillo (V.C): Conocí a Roberto por la música. Él escribía en Super45, y un amigo en común leenvióunodemistemasyaélle gustó mucho. Luego fue a Buenos Aires, nos juntamos en “La giralda” y nos amamos. Roberto me pasó el guión, que lógicamente fue cambiando en el proceso. Hubo mucho tiempo de desarrollo, y entremedio hicimos tres videoclips juntos y trabajamos en detalle los diálogos.

Roberto Doveris (R.D.): Al mismo tiempo que conocí a Violeta, estaba leyendo todos los comics de Salvador Sanz, que me inspiraron para el guión de la película. También estaba basándome en una obra de teatro que escribió un amigo de la escuela, y mientras escribía el guión y conocía a Violeta, poco a poco me di cuenta que lo estaba escribiendo para ella.

Y el rodaje, ¿Cómo fue? ¿Cómo se prepararon?

V.C: Fue un mes y medio, y fue muy duro porque teníamos que aprovechar mi estancia en Chile. Me quedé donde Roberto y trabajamos un montón, todo fue autogestión. Y para prepararme miré mucho cine, era mi primera experiencia en la actuación, yo no estudié teatro, pero leí el guión hasta conocerlo al revés y al derecho.

Violeta, ¿cómo es Roberto como director?

V.C: Es un director que no le gusta dirigir desde lo emocional o lo psicológico, es muy concreto en sus indicaciones y tiene todo claro, y fue difícil para mi porque yo quería sentirlo todo. Al final llegamos a un punto intermedio perfecto, nos entendimos muy bien. Roberto es alguien que está en todo. Trabajó con Patricio Alfaro en la fotografía y hacían un equipo muy copado, a veces se obsesionaban con cosas y era muy insistente, había tomas que repetíamos 800 veces y yo sufría, imagínate que tenía que mover un peso muerto en varias escenas.

Y Roberto. ¿Cómo fue trabajar con Violeta?

R.D: Supe desde el primer minuto que iba a ser maravilloso, y no me equivoqué. En general, mi manera de decidir si voy a trabajar con alguien o no, depende de si puedo construir complicidad con esa persona, si nos podemos reír de las mismas cosas, estar en sintonía en definitiva. Además, el personaje de Violeta exigía cosas muy potentes, como las escenas sexuales por ejemplo.

¿Fue así Violeta?

Sí, yo estaba recagada para hacer esas escenas. Las dejamos para el final, y eso ayudó a que todo fluyera muy bien con el equipo y con los actores, después de más de un mes tienes conciencia que estás haciendo una película y está todo bien.

Violeta, no sólo eres la protagonista sino también la compositora de la banda sonora.

Fue algo nuevo para mí, que vengo del pop. Se me ocurrió que podía componer en base a los ruidos que grabó Diego Aguilar en el set y comencé a construir suspenso desde esa base, que no era el típico suspenso de violines. Después trabajamos con guitarras, pero no acústicas sino más rockeras. Creo que me sirvió haber estado conectada desde antes con la película, porque me ayudó a comprender mejor cual
era el objetivo de la música, qué mundo tenía que ayudar a construir.

Roberto, tú hiciste muchos videoclips. ¿Hay algo de musical en Las plantas?

Totalmente, pero no en un sentido tan obvio. Es una película rítmica, con mucha atmósfera, sensual, como una buena canción. Con Violeta pensamos mucho sobre la música de la película, y si bien hay varias referencia al pop y a la música coreana (que compuso Ignacio Redard), la médula de la película es rockera, tiene que ver con el barrio del personaje, que es como el patio trasero de Santiago centro, y sobre lo nocturno, es una película bastante oscura, densa, irreverente.

Has dicho que esta es una película feminista. ¿En qué sentido?

Creo que hay algo en el punto de vista de la película que hace que lo sexual sea abordado desde una mirada femenina. En Las plantas lo objetualizado es el cuerpo masculino, que es algo que en la historia del cine hemos visto muy pocas veces. Me interesó que ella no se desnudara ante la cámara, por ejemplo, sino que nos guiara hacia el desnudo masculino y compartiéramos su deseo por ver qué hay debajo de la ropa de los hombres que llegan a su casa. Objetualizar a esos hombres hasta el punto de convertirlos en un cuerpo que se exhibe me parece que es violento, pero en un sentido que creo que es ético y justo, enmarcado en una historia donde ha sido la mujer el objeto y no la mirada. De hecho el momento en que ella decide desnudarse lo hace en la oscuridad, y sólo la vemos a través de una linterna que ella misma controla… creo que empoderarla hasta ese punto era mi misión como director si quería contar su historia y su verdad.

Por Valeria Bastías



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